GOFRES


GOFRES CASEROS

Pero que cosa más rica comerse un buen gofre para merendar!!! Bueno, quien dice merendar... desayunar, postre o porque si!!
A mi el olor de los gofres me recuerda a Sanfermines, cuando vas a las barracas que es el espacio donde se ponen las atracciones para montarse, el tira-pichón, los puestos de patatas rellenas, variados puestos de comida y bebida, esos churros y esas porras y entre todos esos puestos siempre hay uno de gofres que con su dulce aroma avainillado inunda todo su alrededor haciendo que piques por lo menos una vez durante los días que dura la fiesta.
Estamos a las puertas de San Fermin, así que no he querido esperar y me apetecía preparar unos en casa.
Esta receta de gofres es muy sencilla y nada tiene que ver con la verdadera receta de gofres belgas que son los más afamados, por su sabor, su ligera, su aroma y su textura con ese toque crujiente que le da el azúcar perlado, pero para darnos un capricho y subirnos el ánimo un día, se que os va a gustar!
Eso si, para hacerlos, necesitáis la gofrera. Yo tengo una que compré en lidl hace varios años muy económica, creo recordar que fueron 16 euros o algo así. He visto en este enlace que el próximo sábado 30 sale la gofrera al precio de 14,99 que además el molde es para hacerlos cuadrados y de dos en dos.


INGREDIENTES

-130 gr mantequilla
-90 gr de azúcar blanco
-15 gr de azúcar avainillado
-Azúcar perlado, en mi caso utilicé unos granos de azúcar dorado ( No es imprescindible)
-1 cucharada de aroma de vainilla (podéis usar menos cantidad de esencia de vainilla)
-3 huevos
-265 gr de harina
-1 Cucharada de levadura química
-180 ml de leche

ELABORACIÓN

En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente y la batimos bien.
Añadimos los huevos, el aroma de vainilla o esencia y el azúcar blanco y avainillado, que sino tenéis este último, sustituis la cantidad por el blanco normal.
Batimos muy bien.



Tamizamos la harina y la levadura poco a poco y mezclamos hasta que no haya grumos.



Poco a poco iremos echando la leche conforme vayamos batiendo, e integrándola bien.
Es el momento de añadir un poco de azúcar perlado o en mi caso los granos de azúcar dorados, que al ser más grande que el blanco, le dará un toque crujiente al encontrarlos.


Dejamos reposar la masa 30 minutos y con eso le quitaremos parte del aire que le hemos metido al trabajarla.
Seguimos las instrucciones de nuestra gofrera, la calentamos y engrasamos ligeramente con un poco de mantequilla y añadimos una buena cucharada que pondremos en el centro del molde y aplanaremos un poco hacia los lados, no hace falta que que os liéis a repartir la masa hasta llegar a los bordes ya que cuando bajéis la tapa se expandirá solo y si habéis puesto la cantidad suficiente llegará solo hasta ellos. No hagáis como yo con el primero que me pasé de cantidad y cuando bajé la tapa fue un desastre porque se me desparramó todo por fuera.



En la mía con un par de minutos en el número 4 suele ser suficiente, también depende del grado de tostado que os guste.



Para sacarlos me ayudo de una espátula de madera o silicona, prácticamente salen solos, solo tenéis que levantar un borde y retirar con cuidado. Pondremos unos encima de otros en un plato mientas repetimos la operación hasta acabar la masa. A mi con esta cantidad me han salido unos 8 gofres.
Los podéis servir templados con un poco de chocolate y nata, con frutas, con mermelada, con azúcar glas espolvoreado, pero yo os digo que simplemente así ya están deliciosos.







1 comentario:

  1. Que buena pinta!! ademas con el colorido de las cerezas quedan genial!

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Yo!

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