ROSCOS DE VINO


Parece que esta año no me quiero despedir de vosotoros, y sigo dando un poquito de guerra por aqui si no os importa!
Estas Navidades, ya he hecho varias tandas de estos roscos, y aunque os he enseñado en mis redes sociales algunas fotos, tenía pendiente poneros la receta.
Desde muy pequeña recuerdo que en Navidades mi madre desde el día ed Nochebuena ponía las bandejas de dulces, turrones, y polvorones, y la única que sobrevivia al paso de los días de Navidad, era la de los polvorones, eso si, ahí estaba la Silbi para rebuscar entre ellos, y procurar no dejar ni un rosco de vino entre ellos...
Me encantan, en todas sus variantes, asi que aqui os dejo una de las versiones que normalmente hago en casa, y que a todo el mundo gusta, por ese sabor a canela, a sésamo tostado, a vino dulce, con ese toque de anis... un sabor especial, un sabor a Navidad.

INGREDIENTES

550 gr de harina
200 ml de aceite de oliva
1 trozo cásacara de Naranja
1 ´trozo de cáscara de limón
150 gr de azúcar normal
1 buen puñado de sésamos tostado (yo utilizo sésamo caramelizado)
150 ml de vino dulce tipo moscatel
1/2 cucharada de anis en grano (si no teneis no pasa nada)
1 cucharada de anis
1 cucharada y 1/2 de canela en polvo
Azúcar glass para rebozar

ELABORACION

Lo primero de todo, vamos a freir el aceite, y lo aromatizamos con un tocito de cáscara de naranja y otra de limon. Dejamos hasta que esté muy caliente, retiramos del fuego y dejamos enfriar del todo, y apartamos las pieles de naranja y limón.
En este paso, si quereis podeis tostar la harina para quitarle humedad, pero yo este paso solo lo hago para hacer los polvorones, ya que me gusta que los roscos quedan más consistentes y duritos.
Hacemos un volcan con la harina en un bol o en la encimera de la cocina, y un hueco en el centro dónde pondremos el aceite de oliva frito y aromatizado. Mezclamos, y vamos añadiendo los de´más ingredientes; el vino, el azúcar normal, el sésamo, la canela y los anises.
Mezclamos todo y amasamos, hasta obtener una masa uniforme.
Dejamos reposar 45 min.
Estiramos la masa dejandola a 1cm de grosor más o menos y con un cortapastas redondo, con un vaso, o con lo que se os ocurra, vamos cortando los roscos. Para hacer el agujero del centro, yo he utilizado un descorazonador de fruta, y me los ha dejado perfectos.




 
Pondremos en una bandeja de horno sobre una lamina antiadherene o papel de hornear, 180º unos 20- 25 minutos, hasta que veais que se doran por la parte de arriba.
 Todavía en caliente, los rebozais en azúcar glass, y dejais enfriar.
Si no teneis azúcar glass en casa, podeis moler azúcar normal en el molinillo del café, y os sirve igual.
Conservar en una caja de lata, aunque no creo que os duren mucho tiempo ;)








 

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